El ingeniero agrónomo, destaca en el entorno productivo del campo

 

La nota de AGRO21 Comunicación Rural

El trabajo de los agrónomos en la actividad agrícola está creciendo cada día. La producción de cultivos rentables como los llamados de producción intensiva que tienden a  minimizar el riesgo de los agricultores y beneficiando su operación, aumenta cada año. 

 

Aquí juegan un rol imprescindible, se convierten en indispensables y no solo en agricultura de alta tecnología, sino en los de nuevos productos de protección de cultivos, prácticas agronómicas, maquinaria y tecnología; se acude a ellos siempre que hay algo nuevo y los agricultores buscan su apoyo para escalar con éxito en su actividad. 

 

Ahora también, por el entorno exigente de los mercados mundiales de los alimentos, en roles administrativos, de gestión, de orientador para las tomas de decisiones, tanto en aspectos técnicos como financieros, están trabajando con entusiasmo las y los agrónomos.

 

Hay claroscuros en el quehacer de esta profesión. Hemos analizado y discutido en foros y también con productores rurales, el comportamiento profesional: en diferentes momentos agricultores expresan que en innumerables casos no son conscientes en actividades de ventas, si es que se dedican a esto, y solo le llenan de productos que no ayudan a la función principal que requieren por ejemplo las plantas, ya sea para combatir plagas o su adecuada nutrición. 

 

Dejamos de lado este posible desacierto del agrónomo que seguramente actúa por situaciones, a veces involuntarias a su formación profesional. Indudablemente que los agrónomos que deciden recorrer el camino que se inculcó hace algunas décadas, de actuar con sentido social y responsable, quieren y aman su profesión que ven al cultivo de los productores como algo de pertenencia. Es indudable. 

 

Esa y ese ingeniero agrónomo que como técnico o asesor, atiende y visita constantemente a su “cliente” no solo en la siembra, en la cosecha y al momento de cobrar, sino que lo acompaña en todo el proceso; ese agrónomo que le llama a recordarle que ya debe aplicar el control de plagas y que le aconseja que toda aplicación debe ser preventiva y monitoreando el costo económico y que debe aplicar los insumos correctos y en el momento correcto. 

 

Hoy ese agrónomo que anima al productor a elaborar análisis de sus suelos para tener un mayor rendimiento de sus cultivos y a la vez un mayor cuidado del medio ambiente, es en técnico profesional, muy comprometido con el trabajo que realiza el agricultor.

 

El que está muy al pendiente e informado del comportamiento del mercado para ayudar a lograr una comercialización que le de beneficios, que no solo serán para el agricultor, si no para él y ella. Este es parte del ser, el agrónomo que tiene profesionalismo para dar su granito de arena, más allá de su trabajo profesional, sino para que el campo siga su camino de desarrollo que, a toda, toda, la comunidad le conviene. 

 

Para las vivencias de quienes en esto están, conviene establecerse hábitos que sin duda son guía para tener un trabajo sostenible. Los hábitos son “principios” de valores que una vez establecidos y en práctica contante, ayudarán al agrónomo alcanzar un alto nivel de efectividad en todos los aspectos relevantes de su vida. Estos son algunos que de sentido común están al alcance de ponerlos en práctica.

Ser proactivo y no reaccionar ante una situación que se pudo haber planeado con previsión, sin importar la situación que generalmente nos pone en desventaja. Elaborar un plan, ayuda a sí mismo y también al agricultor a tener mayores posibilidades y el que tengan bien establecidos los objetivos; dejarse bien claro el orden de prioridades y abordarlas paso a paso. 

 

La mejora constante es estar actualizados y tratar de estar informados para cumplir con la misión que la formación académica les fijó. El entorno actual de vida digital sugiere estar aprendiendo, leyendo artículos, buscarlos en Internet o simplemente desplazarse por redes sociales; siempre hay algo nuevo que se aprende. Mucho de lo que sabemos hoy cambiará en algún momento, por lo que les conviene aprender y actualizar constantemente conocimientos y enfoques. Es el agrónomo profesional.

 

Nota elaborada por el equipo editorial de AGRO21 www.agro21.net