Por Sergio Soltero Gardea Director de COFOCALEC y Secretario Técnico de la Comisión Ejecutiva Bovinos Leche

 

Para el sector productivo lechero de Jalisco el primer semestre de 2023 ha sido muy complicado, ya que desde enero se empezó a sufrir una baja en el precio que se paga por la leche cruda, generando reclamos de los productores a la industria, tomando en cuenta que los costos de producción no han bajado en la misma proporción que los precios pagados. Las causas, internas y externas, de esta situación son las siguientes:

 

Caída en el mercado internacional de los precios de leche descremada en polvo (LDP). La LDP alcanzó su pico en el mes de marzo de 2022, llegando la tonelada a US$4,069, sin embargo, a partir de ese mes se inició una tendencia a la baja hasta el mes de abril de este año registrando un valor de US$2,516/ton, es decir -37.5% con respecto al año anterior, lo que significa que el costo aproximado de reconstitución de un litro de leche es de $7.50.

 

Evidentemente la industria nacional ha aprovechado esta situación de mercado, ya que la importación de LDP durante los meses de febrero y marzo se incrementó 15 y 11%, respectivamente, en comparación con el mismo periodo del 2022. A esto hay que agregar que el dólar se ha estado devaluando, lo que también estimula las importaciones.

 

Contracción del mercado de lácteos. La pandemia de Covid-19 impactó de manera negativa el consumo de algunos productos lácteos por la reducción en la movilización de la gente, particularmente yogur, quesos y crema. Una vez que se eliminaron las restricciones el consumo de estos productos se inició la recuperación, especialmente crema y quesos, en tanto que la leche, cuyo consumo se incrementó durante la pandemia, regresó a su tendencia a la baja que ya traía antes del problema sanitario; El yogur se ha ido recuperando de manera lenta.

 

No obstante, en 2022 y lo que va del 2023, la situación económica del país, especialmente la inflación, ha golpeado a los consumidores de más bajos ingresos, obligándolos a disminuir el consumo (presentaciones más pequeñas) o han dejado de adquirir lácteos.

 

Ante esta situación la industria ha buscado como superar la actual coyuntura reduciendo sus costos de producción, ya sea disminuyendo el precio de los insumos que utiliza, como la leche, o buscando en el mercado internacional opciones más económicas como la LDP, lo que genera un perjuicio a los productores por la reducción de la demanda.

 

Por otro lado, a fin de atender ese mercado de bajo poder adquisitivo, los fabricantes están recurriendo a la elaboración de productos que, si bien consideran a la leche de manera parcial, también incluyen ingredientes no propios de la leche como las grasas vegetales o subproductos de la leche como las proteínas de suero. En este caso lo que se tiene que cuidar es que estos productos no se ostenten como elaborados con el 100% de leche.

 

Insumos más caros. Desde antes de la pandemia se estaba experimentando un incremento significativo en los insumos alimenticios para el ganado lechero, v.g. maíz y pasta de soya, así como forrajes como la alfalfa y el silo de maíz.

 

Con el paso del tiempo, los granos regresaron a su nivel, sin embargo, en la región de los altos de Jalisco, una superficie considerable que ante se utilizaba para producir maíz, ahora se dedica a la producción de agave, lo que seguramente afectará la disponibilidad de forraje para el ganado lechero.

 

Por si fuera poco, el temporal de este año se encuentra retrasado, lo que ha llevado a muchos productores de leche a agotar sus reservas de alimento y a tener que comprar lo que haya disponible, así sea rastrojo de maíz.

 

En el peor de los casos muchos pequeños y medianos productores se han visto forzados a vender animales productivos a otros ganaderos o enviarlos al sacrificio aprovechando los buenos precios que hay para la carne. Sin lugar a duda, en el segundo semestre se verán los efectos de estas medidas desesperadas de los ganaderos.

 

Apoyos del sector público. En la presente administración federal los apoyos al sector pecuario, en general, han brillado por su ausencia, a pesar de la situación que se vive. De hecho, el único “apoyo” para los productores pequeños y medianos es la compra de leche fresca nacional por SEGALMEX-LICONSA, a un precio de garantía de $10.60/L.

 

Las perspectivas para el segundo semestre no son mejores que las del primero, desafortunadamente. Por ello, es necesario proponer acciones como mejorar los mecanismos de compra de leche cruda; incrementar el consumo de lácteos a través de una campaña de promoción en el ámbito nacional; y, mejorar la eficiencia en las unidades de producción para aumentar la rentabilidad.